Nunca había ido a ver un partido de fútbol en un estadio, y cuando la suerte puso en mis manos 2 entradas (wujuuuuuu) no podía más con la emoción. ¿ Cómo es? ¿Por dónde entro? ¿Hay baños decentes? (Sí hay! Por gusto morí de sed todo el día)
Y bueno, todos me dieron sabios consejos:
Consejo 1: No vayas en taxi que no llegas a tiempo. No vayas en Metropolitano que viajas con la barra.
Vayan en lo que quieran pero vayan temprano. Yo fui en Metro (cero barra, solo personas correctas que regresan de trabajar). Paz y tranquilidad hasta que bajé y #findelmundo, me encontré entre la multitud que iba a la zona Sur de Alianza. Revendedoras de entradas; vendedores de camisetas, gorritos y todo lo demás; un par de peatones apurados que se chocan contigo y te tratan de bolsiquear.
Consejo 2: Anda tranquila que hay harta seguridad.
Y sí, había harto, haaaaaarto policía. Harto policía con harto escudo que te empuja, que te grita «avanzaaaaaa», que te aconseja hacer cola con la barra brava porque «dentro ya vas a tu zona» #mentira. Y entonces: «el que no salta es un gallinaaaaaaaa, el que no salta es un gallinaaaaaaaa»… Si estás haciendo cola con la barra haz lo que hace la barra.
Nota mental: awwwww los caballitos…. #not, huelen del terror!!! Y te dan cabezazos a su paso..todavía duele 😦
Consejo 3: No lleves correa, ni cosas de metal, te quitan todo en la puerta
En el lado de Occidente te revisan tranqui, no hacen problema por lo que llevas.
Pero en la cola de Sur/Oriente me di cuenta que el consejo era bueno. Mientras íbamos trotando a la puerta vi en el piso varias correas y los chicos empezaron a guardar sus gorras tratando de esconderlas avisados por los amables policías que les gritaban: ¿para qué se ponen gorra? Lávense la cabeza! #policiasdelahigiene
Consejo 4: No comas nada ni adentro..ni afuera
Fuera no puedo opinar, estaba demasiado ocupada haciendo la cola inmensa con mis nuevos «amigos» de la barra, corriendo junto con todos para avanzar, esquivando a mi paso cabezas de caballos y gentiles personas que se querían colar.
En Occidente, donde estaba sentada con mi papá, todo fresh. Vendían hasta helados y obvió todo caro. Compré gaseosas, papitas, skittles, m&ms, cigarros, en fin, todo. Por cada cosa que compré la señora me decía un precio y le pagaba un sol menos. No se quejaba. O ya asume que se inventan los precios mal y nadie los va a pagar, o le robé maleado. #lalala
El partido tuvo todo lo que me gusta en un partido: goles (1), un poco de pelea grupal, un poco de golpe y expulsiones. ❤
Mi equipo perdió pero la experiencia fue lo máximo.
Extrañe verlo en la tele?
Sí, un poco. No hay repeticiones, si se arma un lío demoras en entender qué está pasando, no tienes tomas de cerca ni todos los ángulos.
Lo cambiaría por la tele?
No, ni loca.


Un comentario sobre “Torneo clausura, mi primer clásico”